Los jóvenes y el alcohol

       El consumo de alcohol por parte de los jóvenes continúa siendo, en términos generales, cada vez más temprano y cada vez más elevado desde su inicio, pese a las acciones emprendidas por los gobiernos a través de diversas leyes y medidas reguladoras. La “Ley Antibotellón”, restringir la edad de venta y consumo y limitar la edad de acceso a discotecas, son algunas de estas medidas.

Los últimos datos de investigación sobre este fenómeno, obtenidos por el Plan Nacional sobre Drogas entre los años 2004-2007, encontraron que 2.807 chavales de los 6.009 jóvenes entre 14 y 25 años entrevistados, realizaban episodios de consumo intensivo de alcohol. Si bien, entre todos ellos, el perfil de consumo era diferente en función de características como la edad, el sexo, el número de años que se llevaba consumiendo

Una tendencia encontrada en este estudio apunta a un inicio del consumo de alcohol cada vez más temprano y en mayores cantidades, lo que es preocupante pues anuncia mayores tasas de problemas psico-socio-sanitarios futuros entre los jóvenes, generalmente de educación secundaria, que comienzan a experimentar con estas bebidas.

Consumir alcohol es una conducta que puede tener diversos desencadenantes iniciales entre los jóvenes (no todos se inician por las mismas circunstancias ni en el mismo momento y no todos buscan los mismos objetivos ni los mismos efectos a la hora de beber alcohol). De igual modo, los factores o razones que mantienen el consumo de alcohol son diferentes para cada joven: Una vez que el consumo se ha iniciado, el mantenimiento de esa conducta puede verse influido por diversas consecuencias que se derivan de la ingesta (la desinhibición y la facilitación de las relaciones sociales, intensificar el disfrute del ocio social, búsqueda de aceptación social, olvidarse de problemas y dificultades cotidianas…).

La consolidación del consumo excesivo de alcohol como un hábito más del comportamiento de los jóvenes (sobre todo los fines de semana y como parte de su ocio común) es uno de los principales problemas que nos encontramos hoy entre la juventud. Ingerir bebidas alcohólicas se ha normalizado y para muchos jóvenes, una vez que se inician, es difícil no concebir un ocio que no lleve incorporado el alcohol. Pero como se ha apuntado, no todos los jóvenes mantienen el consumo por las mismas razones…por tanto ¿Qué motiva a los jóvenes a consumir alcohol?

Motivadores del consumo de alcohol entre los jóvenes:

  • Como facilitador de las relaciones sociales.
  • Como medio para divertirse o aumentar la intensidad de la diversión.
  • Como vía para favorecer estados emocionales positivos (euforia, alegría, amiguismo…).
  • Por presión grupal y por inercia del grupo: Es la norma, lo que hacen todos, la rutina del fin de semana…
  • Por evadirse de problemas o “simplemente evadirse”.
  • Como medio para desinhibirse y sentirse más confiado, lo que favorece a su vez la realización de conductas de riesgo que no se realizarían de otro modo (mezcla de sustancias, relaciones sexuales de riesgo…).
  • Falta de conciencia sobre las consecuencias negativas del consumo y sobre el riesgo de desarrollar una adicción: En este punto parece existir una mayor conciencia entre los jóvenes sobre aquellos efectos negativos que son más divulgados por los medios de comunicación (ej. los accidentes de tráfico), no existiendo tanta conciencia sobre la posibilidad de desarrollar procesos adictivos y de sufrir serias consecuencias para la salud física y psicológica.
  • El ahorro económico y el control de la calidad de la bebida, cuando el consumo corre por cuenta del grupo y se realiza en lo que se conoce como “botellón”, son otros de los principales motivos de consumo aludidos por los jóvenes.

¿Qué medidas tomar?

Puesto que los factores que mantienen el consumo son muy diversos y muchas veces diferentes para cada persona, la intervención más adecuada sería siempre la individual, dotando a cada chaval de las habilidades de afrontamiento adecuadas (algo que no siempre es posible, por lo que se recurre a estrategias de prevención masivas como las leyes o las campañas de información, las cuales no siempre tienen todo el efecto deseado).

Algunas de las vías de intervención deberían ser las siguientes:

  • Ofrecer al joven otras alternativas de ocio incompatibles con la bebida (o compatibles con ella, pero enseñándole la posibilidad de renunciar a la bebida o realizar una ingesta controlada).
  • Enseñarle a elegir su propia opción de no beber, al margen do lo que elija el resto del grupo.
  • Desarrollar la capacidad para decir que no al alcohol y resistir posibles presiones grupales de manera asertiva y segura, sin que ello repercuta de manera negativa en sus relaciones sociales.
  • Desarrollar habilidades sociales que le permitan mantener interacciones adecuadas sin necesidad de utilizar el alcohol como vía para soltarse, iniciar el contacto, ligar…
  • Informar y concienciar sobre las consecuencias negativas del consumo, haciéndole ver que son para todos y que cualquiera puede experimentarlas si no desarrolla su propio autocontrol de la ingesta.
  • Desarrollar la capacidad de autocontrol sobre la conducta de beber: Beber alcohol no es malo en sí mismo, pero sí puede tener consecuencias muy negativas si el consumo es excesivo, muy frecuente y sobre todo, si este se inicia a edades muy tempranas y en cantidades y frecuencias elevadas ya desde el inicio.

 Referencias:

La investigación aludida fue llevada a cabo por: Begoña Espejo Tort1, Maite Cortés Tomás1, José Antonio Giménez Costa1, Beatriz Martín del Río2 y Consolación Gómez Iñíguez3, de las siguientes instituciones: (1) Universitat de València, (2) Universidad Miguel Hernández de Elche y (3) Universidad Jaume I de Castellón.

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Acerca de Miriam Rocha Díaz

Psicóloga Colegiada: M-24220. Trabajo como psicóloga de Adultos, Adolescentes y Niños en ITEMA (Instituto Terapéutico de Madrid) y soy tutora del Máster en Terapia de Conducta del mismo centro. Para más información, consultar: Datos de Contacto: Teléfono ITEMA (Instituto Terapéutico de Madrid): 914357595 Email Profesional: rochadiaz.m@gmail.com Web ITEMA: http://www.itemadrid.net/ Más datos sobre mi: Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y Máster en Terapia de Conducta en ITEMA (Instituto Terapéutico de Madrid). He colaborado en diferentes líneas de investigación en los Departamentos de Psicología Biológica y de la Salud y Psicología Social de la UAM.
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