Intentar caer bien a todo el mundo

Necesitar caer bien a todo el mundo, lejos de conducirnos a la felicidad y la armonía, supondrá una enorme presión y una inseguridad constante sobre cómo actuar en cada caso y según con quién. Además conlleva el riesgo de no sentirte una persona genuina, de sentirte falso y a disgusto con tus actos.

Cuando se trata de gustar a todos, se puede terminar perdiendo la noción de quien realmente eres, lo que te define como persona (tus propios gustos, opiniones, valores…). El excesivo empeño por caer siempre bien, puede terminar mostrando al entorno una personalidad voluble, en lugar de una cara amable, y lejos de gustar, termina generando desconfianzas y rechazos cuando esa volubilidad se muestra evidente a los ojos de los demás. Así mismo, los intentos exagerados por gustar y agradar, terminan percibiéndose excesivos y poco genuinos.

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A nadie nos genera confianza ni atracción alguien al que percibimos inseguro, cambiante o falso. Más bien al contrario. A las personas nos gusta poder predecir en cierta medida nuestro entorno y que éste sea controlable. En cuanto a la gente con la que nos relacionamos, en líneas generales nos gusta lo mismo: Alguien del que nos podamos fiar, que nos transmita cierta coherencia en sus actos y del que podamos predecir su comportamiento en cierta medida. Esta predictibilidad se va generando al conocer a las personas, al ir observando cómo tienden a reaccionar y actuar según qué situaciones. Se puede decir que vamos conociendo su “personalidad”. Las personas cambiantes generan desconfianza al no poder predecir en qué momentos harán una cosa u otra.

¿Preocupación por agradar o capacidad de adaptarse al entorno?

Aquellos excesivamente preocupados por agradar y por no generar impresiones negativas tratarán de adaptarse a lo que ellos “creen” que es lo aceptado, en función de dónde y con quién se encuentre. La capacidad de adaptación no es mala en sí misma (de hecho es una habilidad que puede sernos de mucha ayuda), pero sí lo es cuando se lleva al extremo y se pone en marcha buscando constantemente la aprobación del otro, y dependemos de ello para sentirnos seguros.

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En el término medio está la virtud y la capacidad de adaptación deja de ser una capacidad beneficiosa para convertirse en un problema cuando, por querer adaptarnos a lo que creemos que se espera, fundimos nuestra identidad para alcanzar la expectativa que nosotros mismos hemos creado. Entonces dejamos de discernir entre nuestro propio criterio, lo que querríamos hacer o decir, lo que opinamos y deseamos, lo que nos apetece… para hacer lo que “creemos” que otros van a aprobar… o lo hacemos, a costa de renunciar a nosotros mismos, con el consiguiente perjuicio de nuestra autoestima.

El deseo de agradar y la Autoestima

Las consecuencias del deseo exagerado de agradar son la pérdida de la propia identidad, el deterioro de nuestra autoestima, y cierta ansiedad hacia las relaciones sociales, pues puede llegar un momento en el que la exigencia de agradar y ser aceptado se convierta en una fuente de presión tal, que ocupe nuestros pensamientos y condicione el modo de desenvolvernos. Posteriormente es frecuente que aparezca malestar y resentimiento hacia uno mismo por haber vulnerado nuestro derecho a mostrarnos como somos, sin ir a remolque de otros.

Lo que debemos tener en cuenta:

  • Es imposible caer bien y agradar siempre a todo el mundo: Por ello lo más eficaz para sentirnos bien es, al menos, elegir la forma de actuar con la que nosotros nos sintamos más a gusto y coherentes. La que sea más fiel a nuestros valores, deseos y opiniones. Esto es perfectamente compatible con saber ser flexible y adaptarse a diferentes situaciones. La diferencia es que la elección la hacemos nosotros y no en función de lo que creemos que otros piensan. Recordemos también que a nosotros tampoco nos cae igual de bien todo el mundo y no es tan grave.
  • La discrepancia es válida y constructiva: Pueden existir discrepancias entre gente que se aprecia y esto no tiene por qué resentir la relación cuando es sólida y cuando las discrepancias se hablan y se transmiten desde el respeto. ¿A caso no tenemos buenos amigos con los que no estamos de acuerdo en ciertas cosas o no admiramos a gente con la que podemos discrepar en algún punto?… Si esto es así ¿no es un poco injusto exigirnos perfección de cara al resto?. Recordemos que la variedad de opiniones puede además enriquecer las relaciones, abrirnos otras perspectivas…socializar
  • “Leer la mente” no suele funcionar: Pensar sobre lo que pensarán otros suele conducirnos a conclusiones erróneas pero que, sin embargo, nos condicionan. A menudo estas hipótesis son un reflejo de nuestros temores y no están en la cabeza de nadie más que en la nuestra. No pienses en lo que otros van a pensar sobre ti, simplemente haz aquello con lo que te sientas más natural y a gusto.
  • No puedes controlar lo que la gente piense: Y menos si ese intento de controlarlo te impide ser tu mismo. Si a alguien no le parece bien lo que dices o haces, está en su derecho de discrepar y además “será su problema”. Tu no debes dejar de pensar como piensas o actuar como actúas para obtener el beneplácito de esa persona. Es importante estar abierto a la crítica constructiva y ser capaz de cambiar si se considera oportuno, pero no con el único fin de agradar.

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  • No actuar de forma genuina puede pasar factura a nuestra Autoestima: A menudo, cuando no estamos conformes con algo que hemos dicho o hecho, cuando no lo sentimos en consonancia con “nuestra forma de ser”, cuando sentimos que no estamos respetando nuestros derechos, criterios o esquema de valores, solemos sentirnos mal… Si esta vulneración de nuestros derechos y de nuestra coherencia personal persiste en el tiempo termina afectando a nuestra imagen de nosotros mismos, es decir, a nuestra Autoestima.
  • No obtener la aprobación de todos no es tan grave: El que a ciertas personas no les agrade o compartan todo de nosotros no quiere decir que no haya mucha gente a la que sí. Es más, el que existan discrepancias en ciertas cosas ni siquiera implica una desaprobación global de toda nuestra persona. No podemos olvidar que lo que a unos les gusta no les gusta a otros, por lo que es imposible ser perfecto para todos.

La clave: Sé tu mismo. No pienses tanto en lo que podrían estar pensando los demás de ti y haz lo que a ti te haga sentir más a gusto.

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El “Efecto bola de cristal” y la “Visión Rayos X”

¿Cuántas veces has dejado de hacer cosas por anticipar resultados negativos? ¿Cuántas veces has hecho depender tu manera de actuar de lo que creías que la otra persona pensaba o iba a pensar de ti?…

Muchas veces dejamos que nuestra “bola de cristal mental” y nuestro “poder de visión Rayos X” guíe nuestro comportamiento, cuando lo cierto es que ninguno de nosotros (o al menos dejémoslo en la mayoría… ;)) somos magos, videntes, ni tenemos súper poderes para leer el futuro ni para conocer lo que otros piensan (a menos que nos lo digan)…

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No obstante, pese a carecer de capacidades de videncia, lo que sí cometemos con frecuencia son algunos errores a la hora de interpretar los hechos y las situaciones. Suelen llamarse “Distorsiones Cognitivas” y todos las podemos cometer en algún momento (pues juegan cierto papel adaptativo como ahora veremos). La anticipación de consecuencias negativas o “Catastrofismo” (burlonamente “efecto bola de cristal”) o el error de “Lectura de mentes” (“visión Rayos X”), son dos tipos de distorsiones.

¿Por qué cometemos estas distorsiones cognitivas?

personalidad2El predecir consecuencias negativas o el creer conocer lo que otros van a pensar tiene un efecto adaptativo, es decir, tiene una función a veces útil para nosotros, como es el hecho de poder prepararnos para lo peor, poder prevenir ciertas cosas o decidir cómo comportarnos ante cierta persona. Por eso todos nos dejamos llevar por ellos en algún momento. Pero al mismo tiempo, este tipo de pensamientos e interpretaciones pueden convertirse en un problema, cuando condicionan nuestro comportamiento sin que exista una base racional sobre la que hacer esa anticipación, predicción o “lectura”. Pues como he mencionado antes, ninguno podemos conocer a ciencia cierta lo que va a ocurrir o lo que está pensando o va a pensar otra persona. Por esta razón se llaman “distorsiones”, poniendo énfasis en su carácter irracional, en la ausencia de evidencia.

Si bien, todos podemos cometer estas interpretaciones y hacerlas caso en alguna ocasión, el que se conviertan o no en un problema para la persona dependerá de la medida en que condicionen la conducta de ésta y la cantidad de situaciones a las que afecte esta manera de pensar.

¿Dónde está el problema?

Supongamos que te invitan a una fiesta del grupo de trabajo al que te acabas de incorporar y piensas que “no lo pasarás bien porque la gente ya se conoce y seguramente estés desplazado”, además seguro que no te desenvolverás bien, porque no les conoces mucho aún y probablemente vayan a pensar que eres un soso y poco interesante”. Después de esta serie de predicciones lo más probable es que te quedes en casa y en caso de que finalmente te obligues a ir ¿cómo crees que te desenvolverás después de lo que has anticipado que van a pensar tus compañeros? Lo más probable es que después de esto tu comportamiento sea inhibido e inseguro, lo que no favorece mucho una adecuada interacción social y puede incluso generar las circunstancias que finalmente confirmen tus creencias previas. Y esto no será porque previamente tus compañeros pensaran que eres un soso o poco interesante, sino porque tus propias anticipaciones, han condicionado tu actuación de manera que los resultados de tu conducta confirmasen tus temores iniciales.

Esto es lo que se conoce como la “Profecía Autocumplida”: Anticipas algo y terminas comportándote de manera que ese “algo” se confirma. Sin embargo, eres tu el que, sin darte cuenta, favoreces las condiciones para ello.

miedosSi bien en algún momento, ser previsores o andarnos con precaución puede ayudarnos, las consecuencias pueden ser nefastas para nuestra vida cuando permitimos que los miedos e inseguridades que se encuentran en la base de estas interpretaciones distorsionadas, nos condicionen en el día a día, dejando de hacer o decir cosas o de relacionarnos con gente por el miedo a qué ocurrirá o qué pensarán. De esta manera nos estaremos perdiendo muchas cosas buenas de la vida y lo peor de todo, es que no nos estaremos permitiendo contrastar nuestras predicciones, de manera que nunca sabremos que aquello que anticipábamos estaba equivocado.

Si te interesa continúa leyendo en el Post de Origen: El “Efecto bola de cristal” y la “Visión Rayos X”

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Ansiedad y Estrés: De la adaptación al problema

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad forma parte normal de la vida de las personas y constituye una respuesta habitual ante situaciones cotidianas del individuo. El que una respuesta de activación o ansiedad se convierta o no en un problema depende tanto del grado de intensidad de la respuesta, como de la duración temporal que esa respuesta o reacción tenga. Cuando la respuesta es muy intensa ante ciertas circunstancias vitales se puede convertir en un problema, de igual modo que cuando la ansiedad y la activación que caracteriza dicha respuesta se prolonga demasiado tiempo; en este último caso hablamos de estrés. Tanto por su intensidad como por su duración, esta respuesta inicialmente adaptativa y normal en la vida de las personas (cuando se da por un tiempo limitado y en una intensidad proporcional a las características o demandas de la situación), puede convertirse en un problema porque tiene tanto secuelas físicas como emocionales y serias repercusiones en las distintas áreas en las que participa la persona (contexto laboral, relación de pareja, relaciones familiares, contexto social…).

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De respuesta adaptativa a respuesta problemática:

Continuamente la vida y los entornos en que participamos (laboral, familiar, social) nos plantean continuas demandas, problemas y situaciones que debemos afrontar y resolver para mantener nuestra estabilidad y nuestro bienestar. Constantemente nos estamos adaptando a las demandas que nos plantea nuestro medio. No obstante, cuando nuestro contexto cotidiano nos plantea unas demandas que exceden nuestras habilidades o recursos de afrontamiento el organismo se prepara para sobrellevar, defenderse y superar esas circunstancias vitales o esas dificultades sobrevenidas. A estas dificultades o circunstancias negativas que nos plantea el entorno les llamamos “Estresores” y a la respuesta que habitualmente etiquetamos como “Ansiedad”, se le ha llamado en la literatura “Respuesta General de Adaptación”, pues como su nombre indica, esta respuesta se caracteriza por preparar a la persona para la acción y el afrontamiento, a través de  la activación de variables fisiológicas.

Cuando la persona detecta una amenaza en su entorno, el organismo activa todos sus recursos de manera muy veloz automática para afrontarla, produciéndose cambios rápidos en la frecuencia cardíaca, la tasa respiratoria, la tensión muscular, el sistema de transpiración del cuerpo, el sistema digestivo, el sistema atencional (se focaliza la atención hacia el estímulo estresor)…

Se trata por tanto de una respuesta adaptativa que nos permite afrontar las dificultades que se nos presentan en el día a día. Puesto que se trata de una respuesta preparatoria para el afrontamiento que tiene como objetivo ayudarnos a enfrentar y responder ante los problemas y las dificultades, cierto grado de ansiedad es incluso deseable para el manejo normal de las exigencias del día a día (preparar un examen, ir a una entrevista de trabajo, tener que hablar en público, etc.,).

Es una respuesta compartida con los animales y que ha posibilitado la supervivencia de la especie a lo largo de la historia. En el pasado esta respuesta ha sido muy útil a nuestros antepasados que vivían en medios físicamente hostiles y con muchas amenazas para la supervivencia (predadores etc). En ese contexto, esta respuesta les permitía una rápida preparación para la huida o la lucha. Dada su importancia adaptativa, es comprensible que esta respuesta se haya mantenido hasta nuestros días. Sin embargo, actualmente vivimos en medios físicamente más seguros, pero que sin embargo siguen planteando  muchas demandas, en este caso psicológicas (atender a las altas exigencias de un puesto de trabajo, hacer frente a una mala situación económica, afrontar una separación de pareja, un problema con un hijo que no respeta los límites, afrontar una repentina muerte por accidente de tráfico).

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Las fuentes de estrés han cambiado y el tipo de respuestas adecuadas para hacerlas frente también debería ser distinto, pero al mismo tiempo, el afrontamiento de estas situaciones exige poner en juego muchos recursos físicos y psicológicos por parte de las personas. Ante un entorno que plantea demandas psicológicas, ya no se trata tanto de atacar o huir (esto sería bastante inadecuado), sino más bien de reaccionar con precaución y de manera reflexiva, analizando la situación y las posibilidades de actuación.

Cuando se convierte la Ansiedad en un Problema:

La respuesta de activación y preparación se pone en marcha cuando la persona percibe su ambiente o sus circunstancias vitales como amenazantes, se siente sobrepasado por ellas o percibe que no posee recursos suficientes para hacerlas frente. Lo normal es que una vez superada la situación y solucionado el problema el organismo vuelva a su estado inicial, ya que el elevado nivel de actividad y el gasto energético que conlleva no puede ser mantenido durante mucho tiempo sin causar problemas físicos y anímicos. Podríamos decir que esta respuesta adaptativa se convierte en un problema cuando:

  1. Se produce una activación elevada y excesiva ante estímulos que son nada o débilmente amenazantes (Ej. una fobia) y otros Trastornos de Ansiedad.
  2. Activación elevada mantenida durante un tiempo excesivo: Esta respuesta de activación crónica mantenida durante un tiempo prolongado se llama estrés. Bajo esta condición la resistencia del organismo se agota o queda mermada y tienen lugar una serie de cambios que pueden resultar problemáticos: La conocida Respuesta de Estrés.

Cuando la respuesta sobrepasa una intensidad que la hace excesiva e intolerable o cuando dificulta la capacidad de adaptarse de la persona, la ansiedad puede afectar a la vida cotidiana y a la salud de la persona. En estos momentos, además de las dificultades de adaptación a los contextos vitales y de las alteraciones del estado de ánimo, también empiezan a aparecer en muchos casos problemas de salud que reducen el bienestar y la calidad de vida de las personas y que empiezan a exigir intervención médica. En este sentido, son muchos los estudios que demuestran que los problemas de ansiedad son junto con los desordenes emocionales los que más gasto económico generan al sistema de salud y los que más visitas al médico conllevan, ya sea por el propio problema de ansiedad o por los problemas de salud derivados del mismo. (Cano-Vinde, 2011; Cortés, 1993; Demertzis, 2006, Haro et al., 2006; Kroenke, 2007; López-Torres, 1992 ).

Por estos motivos la Unidad de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de la Agencia Laín Entralgo (Comunidad de Madrid), elaboró en 2009 una Guía de Práctica Clínica sobre manejo de pacientes con trastornos de ansiedad en atención primaria  (GPC). Esta guía fue confeccionada con el objetivo de proporcionar a los facultativos de Atención Primaria, un protocolo de actuación, ya que son estos profesionales los que de manera frecuente, deben resolver un importante número de demandas generadas por estas patologías.

Intervención de los problemas de Ansiedad y Estrés

(Puedes continuar leyendo en el post original…)

Origen: Ansiedad y Estrés: De la adaptación al problema

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Enamorarse a diario

Todos, o al menos casi todos, conocemos lo que se siente al enamorarnos… Hemos experimentado al menos una vez, o varias, esas “mariposas en el estómago”, eso que llamamos “chispa”… Ahora bien, seguramente también hemos experimentado como esa intensidad inicial, muy ligada a la novedad y al descubrimiento mutuo termina perdiendo algo de intensidad… Esto no es nada malo, sino un proceso natural y bastante comprensible, pues se produce una habituación a nuestra pareja y a las vivencias con ésta. Lo conocido ya no nos resulta tan emocionante como lo novedoso. Imaginaros que todos los días al observar el maravilloso cuadro que elegimos para decorar el salón, reaccionáramos con la misma fascinación como la primera vez que lo vimos en aquella tienda. Inevitablemente, ya no nos impacta tanto, sin embargo, nos sigue gustando. Algo así es lo que pasa con la pareja. Pese al paso del tiempo, el amor perdura y aunque la pasión haya podido perder intensidad, sigue mereciendo la pena nuestra relación, porque ya es mucho más que la atracción y el deseo inicial. Y además podemos hacer cosas para mantener la relación sana y despierta “la llama” del amor y el deseo. De todo lo que está en nuestra mano pretende hablar este post.

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Atracción, Pasión, Amor…

Hay que diferenciar entre la atracción y la pasión y lo que entendemos por “Amor”. La atracción se experimenta sobre todo al principio de la relación y está muy ligada a ese proceso de descubrimiento inicial en el que el deseo está mucho más presente, debido a esa novedad; Mientras tanto, el amor, “estar enamorado”, es un fenómeno mucho más amplio y complejo… Es producto de un proceso de conocimiento mutuo a través de una serie de experiencias compartidas, que explican que nuestra pareja ya no sea para nosotros alguien “neutro”, sino una persona que nos despierta sentimientos muy positivos, que quizá ya no sean tan pasionales como en los comienzos, pero seguramente sí más sólidos y estables, pues son producto de una adaptación mutua, un compromiso y una reciprocidad… de un saber ceder, un ponerse en el lugar del otro, un dar y recibir… ¡Es una tarea de valientes y de guerreros! Pues mantener el amor sano y “chispeante” no es tarea fácil, y no es para los que se rinden fácilmente a la primera en que algo se tuerce o para los que no están dispuestos a trabajarlo día tras día.

El amor se construye y se disfruta a diario. El amor, el cariño y la pasión son algo a trabajar… una llama que requiere ser alimentada, y que si se deja a su suerte, se apagará. Por eso, el devenir de una relación no depende tanto de la fuerza o la pasión de sus inicios, sino de las ganas con la que se ha ido construyendo y las ganas con las que se trate de mantener viva y sana.

Enamoramiento

La clave está en el día a día

Al inicio de la relación muchos detalles y muestras de cariño salen prácticamente de manera automática, pero con el tiempo, sin darnos mucha cuenta, las vamos dejando de hacer. No es cuestión de cambio en los sentimientos, sino más bien de dejadez. Pero precisamente de esas pequeñas cosas se alimenta el amor.

Relación pareja

Unas cuantas cosas a tener en cuenta.

Te propongo algunas pautas para que tu relación de pareja sea más satisfactoria y rica.

Continúa leyendo: Enamorarse a diario

Post Relacionados: La Maquinaria del Amor

 

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¿Por qué nos “enganchan” las series?

Internet y las nuevas plataformas de contenido audiovisual, televisión y cine, están cambiando los hábitos del consumo de series, posibilitando lo que podríamos denominar “atracones”: Un visionado de capítulo tras capítulo, que cuesta cortar cuando una serie logra engancharte e interesarte.

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Las series que nos gustan nos proporcionan gratificaciones intensas: nos permiten desconectar un tiempo al volver a casa del trabajo o de un día de estudio, pasar un buen rato a solas o compartido con la pareja, amigos o familia, disfrutar con los personajes y emocionarnos con las historias con las que a veces nos identificamos y que otras veces nos  resultan muy lejanas y fantasiosas (y quizá por eso nos gustan, porque nos ponen en una realidad “imposible”); a veces nos enseñan cosas de otras épocas, nos retiran de nuestra realidad cotidiana, nos muestran cosas que nos gustaría vivir o cosas que no querríamos vivir nunca…

Las emociones derivadas de las tramas de ficción son un potente “enganche”… los estados positivos que experimentamos, los estados de intriga por no saber qué va a ocurrir, la empatía que nos despiertan ciertos personajes, la posibilidad de fantasear con las historias, incluso el miedo y el terror (en su justa medida)… pueden resultar tremendamente gratificantes por la liberación de adrenalina y endorfinas que esta diversidad de emociones generan.

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Existen además un conjunto de factores que favorecen que las series desencadenen estos patrones de consumo “compulsivo”:

Seguir leyendo el post original: “Adicción” a las series

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Manual de instrucciones para cumplir tus propósitos

Hemos vuelto a cambiar de año y… ¿dónde está la lista de buenos propósitos que cumplir? ¿Tienes ya tus objetivos claros? ¿Has dado ya algún paso en dirección a conseguirlos, o volverán a quedar en el olvido para ser rescatados el próximo año?

Posible

Si ya te has puesto a ello ¡enhorabuena! Si aún no has empezado, te propongo una serie de consejos para que te sea más fácil llevar tus propósitos a buen término. No son una panacea, pero con un poco de voluntad y ciertas estrategias que te faciliten las cosas, el camino siempre es más fácil.

1)     Fíjate objetivos concretos, realistas y a corto plazo:

  • Operativiza: Divide los objetivos grandes y globales en subobjetivos más concretos, específicos y asumibles (Ej. En lugar de proponerte hacer más ejercicio, fíjate unos días y tiempo a cumplir).
  • Sé realista: Fíjate metas que puedas llegar a alcanzar. De lo contrario, es fácil que tires la toalla.
  • Fíjate hitos a corto plazo: Dividir los grandes objetivos en metas a corto plazo los harán más abarcables y nos permitirá disfrutar de la satisfacción de irlos alcanzando. Nos ayudará a mantenernos motivados, de lo contrario, la lejanía y ambición de nuestro objetivo final favorecerá que desistamos en el intento.

2)    Trabajo en equipo2Planifica un avance progresivo:

  • Aumenta progresivamente los niveles de exigencia a medida que vayas alcanzando los hitos previos, de manera que te vayas acercando al objetivo final sin tanto esfuerzo.

3)    Actúa. Ponte en marcha:

  • No te limites a planificar y a quedarte en buenos propósitos. ¡Para lograrlos hay que actuar! No se trata de esperar a que se den las condiciones apropiadas, se trata de crearlas.
  • Tampoco esperes a que aparezcan las ganas, pues es probable que no aparezcan (si no, no serían “buenos propósitos”, ¡Ya estarían conseguidos!). Las ganas de hacer algo aparecen cuando se empiezan a hacer las cosas y no al revés, como suele pensarse. Si siempre estás esperando nunca harás nada. ¡Las cosas no se consiguen solas!

4)    ObjetivoPersiste. No te desanimes:

  • Aunque al principio te cueste o los resultados tarden en llegar, piensa que para conseguir las cosas la clave está en ser constantes.
  • Una vez que llegues a tu primer hito hacia el objetivo, continuar será más fácil. Pronto empezarás a ver los primeros resultados, pero hasta entonces, ¡No puedes desanimarte!

5)    Alégrate por los pequeños logros:

  • Detectar tus pequeños logros y felicitarte por ellos es la clave para persistir en el camino hacia tu objetivo.
  • Empieza a felicitarte por hacer los primeros esfuerzos y continúa felicitándote por cada paso logrado. Si esperamos a lograr nuestro objetivo final para alegrarnos, estamos destinado a la frustración y al abandono.
  • Tienes que alegrarte simplemente por intentarlo, por cada paso dado, pues cada paso es ya un logro.

Pero……..     ¿Cómo empezar? ¿Cómo vencer la pereza inicial?

Descubre 5 estrategias en el post original: Cumplir nuestros objetivos y buenos propósitos es posible

Post Relacionado: La “Fuerza de Voluntad” se aprende

¡¡Mucha suerte y no desistáis en el empeño!!

 

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Lo más visitado del 2016

Dejamos atrás el 2016 con un ranking de los 10 posts más visitados del año:

  1. Emociones, Estados de Ánimo e Inteligencia Emocional
  2. Los celos en la relación de pareja
  3. La Psicología… ¿Una Disciplina Científica?
  4. Los “secretos” de la Naranja Mecánica
  5. “No me apetece”: Relación entre nivel de actividad y bajo estado anímico
  6. El poder de las Palabras
  7. La Conducta
  8. El papel de nuestras emociones
  9. “Psicología Científica” frente a “Psicología Popular”
  10. La importancia de la lectura: Generar hábitos lectores y gusto por leer

Este año el blog también ha incorporado nuevo contenido. Este es el ranking de los 10 nuevos posts más visitados:

  1. ¿Por qué engancha Pokémon Go? 
  2. Enamorarse a diario
  3. ¿Se aprende a ser celoso? ¿Y a dejar de serlo?  
  4. Celos “normales” y celos “patológicos” 
  5. ¿Para qué una media naranja…si puedo tenerla completa?  
  6. “Si no lo hace, es que no me quiere”
  7. Enseñar a esforzarse desde pequeños: 10 claves
  8. Tolerar la Incertidumbre
  9. Afrontar la vuelta al cole… ¿Cómo pueden ayudar los padres?  
  10. Con la queja a otra parte…  

El cambio de año siempre es un buen momento para revisar propósitos….. o ¡para recordar el objetivo con el que surgió este blog!: Declaración de Intenciones

Blog-Miriam Rocha Díaz

En 2016 habéis visitado este blog 110.635 veces. A todos y cada uno de vosotros os doy las gracias. Espero volver a veros por aquí. Para el 2017 os esperan muchos contenidos que deseo que sean de vuestro interés.

 

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