Los “secretos” de la Naranja Mecánica

¿Naranja MecánicaQué hay detrás del argumento de la Naranja Mecánica? La conocida película de Stanley Kubrick, basada en la novela “A Clockwork Orange”, de Anthony Burgess, refleja en su argumento uno de los principales procesos de aprendizaje, el Condicionamiento Clásico, descubierto por el fisiólogo ruso Ivan Pavlov en sus experimentos entre 1890 y 1900, por los que recibió en 1904 el Premio Novel por su descubrimiento del “Reflejo Condicionado”. Pavlov se convirtió desde entonces en uno de los padres del Condicionamiento Clásico, uno de los principales procesos de aprendizaje que explica, por ejemplo, la aparición de multitud de nuestras reacciones fisiológicas o emocionales.

¿Qué relación tiene Pavlov, el Condicionamiento Clásico y la Naranja Mecánica?, pues bien… aquí empieza la explicación.

PavlovPara entenderlo todo, explicaremos brevemente uno de los experimentos de Pavlov, realizado con perros en los que estudiaba la respuesta de salivación hacia la comida. La respuesta de salivación ante la presencia de comida es un “reflejo incondicionado”, es decir, innato, no se aprende. Lo que hizo Pavlov es demostrar que esta respuesta innata puede ser provocada también por otro estímulo diferente a la comida, por ejemplo una alarma. Es decir, demostró que la respuesta de salivación podía convertirse también en una respuesta aprendida, pues los perros aprendieron a salivar ante el sonido de una campana sin la presencia de la comida. Pero… ¿Cómo lo hizo?

Condicionamient clásicoPavlov trató de asociar un estímulo inicialmente neutro que no provocaba ninguna respuesta de salivación en los perros (Una campana), a la presentación del plato de comida. Para ello Pavlov hacía sonar la campana inmediatamente antes de la presentación del plato de comida. Inicialmente los perros sólo salivaban ante la aparición de la comida pero con la repetición de ensayos, los perros empezaron a asociar el sonido de la campana con la aparición de la comida y empezaron a salivar ante ella. Es decir, un estímulo que inicialmente no provocaba esa respuesta pasó a provocarla. Los perros habían aprendido que la campana señalaba la aparición inminente de la comida y se preparaban para ello: ¡¡Habían aprendido una respuesta ante un estímulo nuevo!!. (Podéis ver el vídeo de los experimentos de Pavlov en el siguiente enlace: Condicionamiento Clásico-Ivan Pavlov)

LaNarnajaMecánicaPero… ¿Qué tiene que ver todo esto con La Naranja Mecánica? Sin destripar demasiado la trama de la película, resumidamente explicaré que la película trata de la vida de Alex, un chico al que le encanta ejercer la violencia en sus múltiples formas. Disfruta con ella, generándole ese tipo de conductas una gran satisfacción. En términos de aprendizaje podríamos decir que Alex ha aprendido a ejercer violencia porque esos actos provocan en él emociones positivas y una gran euforia y satisfacción (en este caso no se trata de una respuesta fisiológica como es la salivación, pero sí de una respuesta emocional que es generada por cualquier situación que refleje violencia). Al final de la película, tras su estancia La Naranja Mecánicaen la cárcel, Alex es sometido a un tratamiento experimental que pretende convertir la violencia, un estímulo con valencia positiva para él, en un estímulo con valencia negativa. Es decir, se pretenden conseguir que la violencia, en lugar de generar la satisfacción que antes generaba, empiece a generar aversión. ¿Y cómo hacen esto?: Recurriendo al Condicionamiento Clásico.

Lo que el tratamiento experimental al que someten al protagonista consigue es que un estímulo (cualquier cosa relacionada con violencia) que previamente generaba respuestas emocionales positivas, empiece a generar respuestas emocionales negativas y de desagrado al asociarse con otro estímulo que provoca esas respuestas desagradables. Para ello, Alex era medicado con una sustancia que provocaba ganas de vomitar y un tremendo malestar. Mientras que la medicación empezaba a hacer efecto y Alex comenzaba a notar ese gran malestar, era expuesto a vídeos y fotos con escenas de Naranja-Mecánicaviolencia, de manera que los actos de violencia se asociaron con una emoción y estado de tremendo malestar. Así mismo, durante el visionado de esos contenidos, se le ambientaba con la música de Beethoven, la cual también se “condicionó negativamente”. Como resultado de dicha asociación (síntomas de malestar – Contenido violento + Música, tanto la música de Beethoven como cualquier acto de violencia adquirieron la capacidad de provocar por sí mismos esas respuestas de descomposición y malestar, aún en ausencia de la medicación que las provocaba. De esta manera se consiguió convertir a Alex en una persona sumisa e incapaz de estar expuesta a ningún contenido violento.

Al margen del debate ético sobre las aplicaciones del Condicionamiento Clásico, la Naranja Mecánica es un reflejo de procesos de aprendizaje que operan en nuestro día a día cotidiano y que explican por poner algún ejemplo, por qué ciertas canciones o palabras son capaces de provocarnos alegría, nostalgia, tristeza o de traernos recuerdos de situaciones pasadas; o como una comida que nos sentó mal en algún momento puede aún provocarnos malestar al verla, olerla o pensar en ella; cómo un amigo que nos ha decepcionado puede generarnos rencor en lugar de la simpatía que antes nos generaba; o como el mero hecho de imaginarnos aquello que nos da miedo puede provocarnos síntomas de ansiedad…

Son muchos los ejemplos del Condicionamiento Clásico en nuestra vida cotidiana, y es también mucha su implicación en los problemas por los que las personas acuden a terapia. En el ámbito de la Terapia Psicológica son muchos los procedimientos que ponen en marcha procesos de condicionamiento clásico para lograr cambios en los comportamientos problemáticos.

Os enlazo el trailer de la Naranja Mecánica (a partir del minuto 1 veréis los procesos a los que me he estado refiriendo).

¡¡Os animo a ver la película!!

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Acerca de Miriam Rocha Díaz

Psicóloga Colegiada: M-24220. Trabajo como psicóloga de Adultos, Adolescentes y Niños en ITEMA (Instituto Terapéutico de Madrid) y soy tutora del Máster en Terapia de Conducta del mismo centro. Para más información, consultar: Datos de Contacto: Teléfono ITEMA (Instituto Terapéutico de Madrid): 914357595 Email Profesional: rochadiaz.m@gmail.com Web ITEMA: http://www.itemadrid.net/ Más datos sobre mi: Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y Máster en Terapia de Conducta en ITEMA (Instituto Terapéutico de Madrid). He colaborado en diferentes líneas de investigación en los Departamentos de Psicología Biológica y de la Salud y Psicología Social de la UAM.
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9 respuestas a Los “secretos” de la Naranja Mecánica

  1. Julián dijo:

    Muy interesante. No había pensado nunca en esta película desde ese punto de vista.

  2. joel jaimke barragan vargas dijo:

    es una pelicula que deberian verla en todas las universidades del mundo

  3. Alex dijo:

    gran artículo.

  4. Monica dijo:

    MUY BUEN ARTICULO MUCHAS GRACIAS!!

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  6. La verdad es que La Naranja Mecánica da para mucho en Psicología.
    ¿Conocíais este capítulo de Andrés García?
    http://www.uned-illesbalears.net/Tablas/cine1.pdf

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